Quien ha sufrido un cólico nefrítico no lo olvida: es uno de los dolores más intensos que existen. Detrás está la litiasis renal, la formación de cálculos —"piedras"— en el riñón o las vías urinarias. Es un problema frecuente, con una alta tendencia a repetirse, pero también muy prevenible cuando entendemos por qué aparece.

Qué son y por qué se forman

Los cálculos son agregados sólidos que se forman cuando la orina está demasiado concentrada y ciertas sustancias —sobre todo calcio, oxalato y ácido úrico— cristalizan y se unen. No todos son iguales: los más frecuentes son los de oxalato cálcico, seguidos de los de ácido úrico, los de estruvita (asociados a infecciones) y otros más raros. Conocer el tipo de piedra es clave, porque orienta tanto el tratamiento como la prevención.

El cólico nefrítico

Cuando un cálculo se mueve y obstruye la vía urinaria, aparece el cólico: un dolor brusco e intenso en la zona lumbar o el costado que puede irradiarse hacia el abdomen y la ingle, a menudo con náuseas, inquietud y sangre en la orina. Muchas piedras pequeñas se expulsan solas con hidratación y analgesia; otras, por su tamaño o localización, requieren tratamiento para fragmentarlas o retirarlas.

Una piedra que provoca dolor con fiebre, o que impide orinar, es una urgencia: la obstrucción con infección no puede esperar.

Señales que obligan a consultar

Prevenir nuevas piedras

La litiasis recidiva con frecuencia, pero las recaídas se pueden reducir mucho. Las medidas con más evidencia son:

Analizar la composición del cálculo y realizar un estudio de orina y sangre permite pasar de "esperar a la siguiente piedra" a una prevención hecha a medida. Ese es el objetivo del seguimiento en la consulta de Nefrología.

Aviso. Artículo divulgativo. No sustituye la valoración médica individual. Ante un dolor lumbar intenso o fiebre, consulte pronto.
JA
Dr. Jorge Mario Alfonzo Juliá Médico especialista en Nefrología · Grup Clínica Girona
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